Cada actividad está pensada para que el contacto con la arcilla tenga un propósito claro: aprender una técnica, soltar tensiones o descubrir una nueva forma de expresarte.
Cada formato está pensado para un ritmo distinto de exploración. Elegí el que mejor se adapte a tu momento y a lo que querés trabajar con las manos.
Te recomendamos una sesión individual de modelado expresivo para conocer el material, el espacio y el acompañamiento del estudio antes de comprometerte con un curso completo.
Consultar disponibilidadCuatro encuentros semanales de dos horas. Trabajamos técnicas de amasado, construcción manual y acabado de superficies. Incluye arcilla, herramientas básicas y acceso al horno para la cocción de tus piezas.
Una hora y media de modelado expresivo con acompañamiento personalizado. Ideal para quienes buscan un espacio de calma, explorar texturas o trabajar un proyecto específico con guía paso a paso.
Jornadas de tres horas para equipos que quieren salir de la rutina. Actividades de creación colectiva en arcilla que fomentan la comunicación, la paciencia y la escucha. Se adapta a grupos de hasta doce personas.
Encuentro de dos horas orientado a niños y adultos con foco en la percepción táctil. Exploramos arcillas de distinta granulometría, fibras naturales y herramientas de madera para despertar la curiosidad y la motricidad fina.
Voces del taller
En el estudio no buscamos resultados perfectos, sino procesos que dejen huella. Los participantes llegan con dudas y se van con una pieza propia y una nueva forma de mirar el material.
Llegué con la mente llena de ruido y en dos horas mis manos hicieron algo que no sabía que podía. No es magia, es la arcilla y el acompañamiento de Valeria. Salí más liviana.
Hicimos la actividad con mi equipo y cambió la forma en que nos comunicamos. Trabajar con texturas y barro nos sacó de la rutina de pantallas y nos conectó de otra manera.
Empecé sin saber nada de cerámica y hoy tengo tres piezas en casa que miro todos los días. El proceso de cocción y las correcciones del taller me enseñaron paciencia y precisión.
Mi hijo de siete años no se concentraba en ninguna actividad. Acá se sentó a moldear durante una hora entera. La textura de la arcilla lo atrapó de una forma que no vi en otros lugares.
Participé en la muestra de fin de año y fue emocionante ver mi trabajo colgado junto al de otros. El estudio no solo enseña técnica, también construye comunidad alrededor del arte.
Resolvemos las dudas más comunes sobre los cursos, las sesiones y la experiencia en el estudio de escultura sensorial.
No hace falta haber trabajado antes con arcilla. Los cursos están organizados por niveles y las sesiones individuales se adaptan al ritmo de cada persona. Empezamos con ejercicios de calentamiento manual y reconocimiento de texturas para que el primer contacto con el material sea natural.
El estudio aporta la arcilla, las herramientas de modelado, los rodillos y los elementos textiles. También trabajamos con arenas, fibras vegetales y pigmentos naturales. Al finalizar la sesión, cada participante se lleva su pieza cruda o, si lo desea, puede dejarla para el proceso de secado y cocción.
Los cursos por niveles tienen una duración de ocho semanas, con un encuentro semanal de dos horas. En ese período se recorren la preparación de la arcilla, el modelado expresivo, el trabajo con texturas y el acabado de las piezas. También ofrecemos talleres intensivos de fin de semana para quienes prefieren un formato más breve.
Sí. Las sesiones individuales de modelado expresivo están pensadas tanto para adultos como para niños desde los seis años. El acompañamiento se ajusta a la edad y al objetivo de cada participante, ya sea estimular la motricidad fina, trabajar la concentración o simplemente disfrutar de un espacio creativo tranquilo.
Los talleres para equipos de trabajo combinan ejercicios de percepción táctil con una pieza colectiva que se construye entre todos los participantes. La actividad dura entre tres y cuatro horas y se realiza en el estudio o en las instalaciones de la empresa. Al final, cada grupo recibe un registro fotográfico del proceso.
Es habitual que una pieza requiera más de un encuentro. La arcilla se conserva húmeda en nuestras cámaras de almacenamiento y podés retomarla en la siguiente sesión o coordinar una visita extra. El estudio guarda las piezas en proceso durante un mes antes de decidir el destino final.